Chu Huiini

Oaxaca, 1985

Mujeres de mercado I

Chu Huiini (Jesús el pequeño, en zapoteco) es el seudónimo con el que Jesús Urbieta Palizada quiso desmarcarse del arte de su natal Juchitán de Zaragoza y, principalmente, de su padre, un reconocido pintor a quien perdió a los 11 años.

Esa rebeldía lo llevó a expresarse a partir de caricaturas, antes que a través de pinturas de colores brillantes, explosivas y misteriosas con las que montó su primera exposición en la Ciudad de México a los 22 años de edad.

En sus lienzos hay influencias, como la de Basquiat, y presencias, como la de su padre. Resultó inevitable que no saliera a la luz su infancia entre pinceles y telas, donde por imitación aprendió a preparar pigmentos.

Chu Huiini cedió, primero, experimentando con acuarelas. Ello lo motivó a seguir arriesgándose, a perder el miedo y sobrellevar su existencia a través de la pintura.

Así, en sus obras plasma la alegría con la que trata de vivir usando una paleta intensa, donde el amarillo y el naranja son los colores que más lo inspiran.

pintura

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