Alejandra Villegas

Oaxaca, 1977

Lux

En más de 25 años de trayectoria, Alejandra Villegas no ha dejado de experimentar ni de practicar el autoconocimiento, porque sólo si se escucha a ella misma con atención sabe qué decir con su obra.

Conforme va viviendo nuevas experiencias, va probando nuevas técnicas y materiales. Pero siempre se divierte: mancha, gotea, recorta… Su trabajo ha sido inquieto. Primero fueron monotipos espontáneos cargados de emociones, luego células y procesos embrionarios; más tarde la infancia, circos, personajes inanimados.

Alejandra Villegas salta de un tema a otro porque, para ella, cada obra es un ejercicio que la lleva a otra mejor; una síntesis de todas las anteriores. Y aunque llega a tener una parte oscura, considera que su pintura no habla sino de esperanza, de un mejor mañana, de la idealización del mundo.

De formación autodidacta, su destreza en óleos, acrílicos, collages, obra gráfica y cerámica escultórica dotados de simbolismos personales han sido parte de exposiciones en México, Estados Unidos, España, Costa Rica, China y Corea.

Pintura

Gráfica