Marco Antonio Mancera Aragón

Oaxaca, 2002

Mi tierra sagrada

Marco Antonio Mancera tiene un propósito claro con su obra: ser un reflejo del mundo natural y, así, despertar en los espectadores la conciencia de que para poder seguir apreciando paisajes tan maravillosos es necesario cuidar el planeta.

Por ello, en sus pinturas este joven originario de Valles Centrales, Oaxaca, captura ambientes naturales de diferentes regiones de Oaxaca, como valles, sierras y costas. Lo hace con tal serenidad, que cada uno de sus lienzos es un remanso de paz.

Marco Antonio Mancera tenía 14 años cuando decidió dedicarse al arte, y desde entonces su gusto por las diversas expresiones artísticas ha cambiado. Lo que permanece intacto desde entonces es el rol central que las artes juegan en su vida, y su determinación de convertirse en uno de los máximos artistas plásticos oaxaqueños.

pintura

Gráfica